lunes, 11 de febrero de 2013

Redacción libre


Había una vez un explorador que quería recorrer el mundo y encontrar infinidades de tesoros, se puso manos a la obra, al final lo consiguió saltó del avión con un paracaidas, luego aterrizo en una jungla la qual había unos bichos muy pero muy raros, consiguió derrotarlos a todos, entró en un templo el qual estaba evitando trampas de veneno, piedras gigantes que les perseguian, y otros grandes peligros como serpientes... Al cabo de un día el qual el no se enteró se estaba muriendo de hambre y cuando llegó a la cámara del tesoro se encontro que podía pedir un deseo.






Quando supo que pedir pidió un millon de deseos más y se hizo millonario, famoso... y siguió pediendo un millón de deseos más hasta le hicieron un videojuego inspirado en el, a el nombre casi se me olvida, Teemo.

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