Taller
de escritura
Creación
personal
Havia
una vez un gigante que que quería ser muy muy pequeño, como un
guisante, el fué en busca de un mago que sabía volver a la gente
pequeña, fué en su busca.
Al
dia siguiente se durmió teniendo a un árbol como hoguera, sus hojas
como cama y la comida... treinta vacas!!! Era una noche tranquila, al
final el comió la última vaca y se fué a dormir. No se dió cuenta
de que una extraña sombra se le acercaba.
Por
la mañana el gigante encontró una nota en el suelo que ponía: Si
vivo quieres seguir, huir de este bosque debes, firmado con sangre
todo el texto hasta la firma de su nombre que ponía Slender. Cuando
llegó a la casa del mago, llamó a la puerta, nadie contestó así
que el gigante miró por la ventana y vió la pocima, se la tomó y
estaba a la estatura de un humano de unos diecinueve años, entró
por la puerta y se encontró a el mago atravessado por una estaca con
una nota en ella, que esa ponia: Si lees esto querido gigante es que
te has bebido la pocima y ahora eres como un humano, voy a por ti.
Nuestro
pequeño protagonista corrió de un lado a otro del bosque sin
encontrar desde donde salir al exterior del bosque pero se lo
encontró de frente el gigante le quiso dar una paliza con sus puños,
no le daba, era como un fantasma, pero Slender lo cogió y lo partió
en dos a nuestro protagonista, y dijo:
-El
bosque acabará por destruir el mundo de los humanos- Y desapareció.